
Y cuando el tema se retoma a causa de muertes y accidentes de las unidades como ha ocurrido en los días recientes, las partes involucradas se acusan, se amenazan, se anuncian nuevas medidas, se promete arreglar la situación y apenas terminado el novenario de las víctimas todo vuelve al olvido y la inacción.
Yo creo que los gobiernos nunca en verdad idearon un plan para arreglar el sistema de transporte nacional porque significa enfrentarse a este sector capaz de hacer desórdenes callejeros y paralizar el país. Pero alguien tiene que tomar el toro por los cuernos y poner orden. Ya basta de complacencia y cobardía.
La solución creo yo tiene como primer punto la toma de posesión física de las unidades de transporte por parte del Estado. ¿Cómo hacer esto sin que se violen los derechos de los buseros? pues creando una empresa mixta en donde el Estado sea dueño del 51 por ciento de las acciones y los buseros del 49 restante.
La formación de esta empresa mixta automáticamente convertiría a los buseros en accionistas. Su presencia en la empresa tendría que ver con el número de unidades que poseen. El primero efecto de esto es que ellos ya no tendrían acceso al dinero que se recoge a diario en cada unidad. Para evitar el robo de parte de los choferes, se tendría que instalar en los buses cajas recolectoras de los pasajes como ocurre en la ciudad de Los Angeles, donde la gente echa el dinero a la caja y el motorista sólo controla que sea la cantidad exacta.
Luego, esta nueva empresa mixta tendría el control de las rutas y de las unidades. El siguiente paso sería el control de calidad del servicio, que debe ser responsabilidad de una sub oficina dentro de la misma empresa, la cual se encargaría también de reclutar nuevo personal, entrenarlo y auditarlo.
Es así a grandes rasgos que yo veo una solución a este problema, porque el fondo de todo se llama desorden. Una empresa centralizadora de todo el sistema de transporte de pasajeros vendría a acabar con la competencia que los empresarios tienen entre sí, que provoca excesos de velocidad, caos en la vía pública, accidentes y muertes.
Ya es tiempo de actuar.
